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El Archivo General de Puerto Rico ocupa en la actualidad el edificio anteriormente conocido como Cárcel de Puerta de Tierra.
Las instalaciones están ubicadas en la Avenida Ponce de León número 500.
En 1867 se pone la primera piedra para la construcción de un hospital civil. Anteriormente
el hospital estaba proyectado para ser construido frente a la plazuela del antiguo Convento de Santo Domingo, en San Juan, pero las obras se suspendieron sin saber la razón. Se conjetura que pudo haber sido por la proximidad de su ubicación a las casas cercanas del pequeño barrio de Ballajá, por el temor a que se desatara una epidemia. Por
eso el Ayuntamiento busca un mejor lugar y lo encuentra en Puerta de Tierra al sur de la Carretera Central.
Durante el 1867 el ayuntamiento determinó no dedicar el ala este del edificio a hospital, sino a escuela de artes y oficios, en adición a
otra sección destinada a cárcel. Es decir, que, dado el tamaño del edificio y el costo que generaba su mantenimiento, aún continuaba vigente la idea de usarlo para dos propósitos diferentes. En esta ocasión se utilizaría para cárcel y escuela de artes y oficios. Hasta ese momento se habían gastado 169.935 pesos en la
obra. Cinco años más tarde estaba la obra prácticamente terminada y lista para iniciar operaciones bajo la administración directa de la Junta Auxiliar de Cárceles de San Juan. Por disposición del gobierno superior, los mismos pueblos del distrito, antes disidentes, tuvieron también la obligación de sufragar los gastos de mantenimiento de la nueva cárcel a partir de I886.
La cárcel de San Juan, en su nueva ubicación en Puerta de Tierra, se terminó en 1887,
bajo alcalde Martínez Monge y entró en funciones el 21 de agosto de 1888 con el traslado a la misma de cuarenta y seis presos "de condena" de la vieja cárcel". Desde su inauguración, todo el edificio fue recinto carcelario. Dos años antes el ayuntamiento había desistido de la idea de alojar en el mismo edificio la escuela de artes y oficios y la cárcel, consciente de que no podría sostener los gastos de ambas instituciones, y obligado por la necesidad de aumentar las facilidades carcelarias.
En su diseño se utilizó una planta en forma de E, siendo el lado más largo su fachada principal y el brazo central más corto que los laterales; con tres naves separadas por amplios patios para mejor ventilación y segregación de los pacientes según su sexo y enfermedad. En planta, el brazo central corresponde a una monumental escalera y a la capilla, ambos de doble altura. Entre los brazos se encontraban patios a los cuales abrían las galerías de los pisos. En la obra se reflejan los modelos europeos para instituciones de tratamiento de enfermos.
En el ala central de cada edificio hay una capilla coronada con cúpula. La del Hospital Civil se encuentra detrás de la escalera principal del edificio. Enormes aljibes recogen el agua de lluvia en los patios. Las entradas principales muestran un tratamiento especial, con columnas, frontón neoclásico y sencillo almohadillado. Tres pabellones, uno en el centro y uno a cada extremo, sobresalen del plano de la fachada, definiendo la entrada principal y terminando la fachada. Sencillas pilastras en ambos niveles modulan las fachadas y enmarcan la hilera de ventanas con arcos en ambos niveles. La entrada se enfatiza por un pórtico que sostiene un pedimento. Sus únicos ornamentos son unas secciones de paredes estriadas en el primero piso: la entrada y las
esquinas. Este esfuerzo por proveer al edificio de un toque de elegante nobleza prevaleció en el siglo 19 aún en circunstancias de estrechez de presupuesto; de gran solidez, admirablemente proporcionado, y , a pesar de la severidad de sus líneas y de la escasa ornamentación de la fachada, de agradable aspecto.
Reformas estructurales de la cárcel de San Juan en Puerta de Tierra: 1888-1895
Ignoramos la distribución original de los departamentos de la cárcel al momento de establecerse en Puerta de Tierra en 1888. Sólo se conoce la dispuesta en el proyecto del arquitecto Arturo Guerra ideado en 1880 para trasformar el lado oeste del edificio "Hospital Civil" en cárcel. Según este proyecto, las habitaciones de confinados se distribuían de acuerdo a un criterio de seguridad. El segundo piso del edificio alojaría a los presos con condenas más severas, y el primer piso, a los reclusos con penas leves. Se diseñaron reformas estructurales para que la capilla, originalmente concebida como capilla abierta en el ala del edificio, se ubicase en el centro de la cárcel para que fuese accesible a todos los presos desde ambos niveles del edificio. En la planta alta estarían ubicadas la enfermería, las galeras de mujeres no sentenciadas y las que cumplían condena, la galera de hombres y menores cumpliendo condena, los calabozos y la sala para visitas de cárcel del tribunal de la Audiencia. En el primer piso estarían localizadas las habitaciones del alcaide, el sota-alcaide o vice-alcaide, el custodio de las llaves, la galera de los detenidos preventivamente, el departamento de procesados no sentenciados y los cuartos de baño.58 El presupuesto asignado para estas reformas ascendió a 17,000 pesos.59 No obstante, en 1886 se decidió que la cárcel ocuparía la totalidad del edificio, lo que alteraba necesariamente la distribución pensada por guerra en 1880.
Durante la década del 90' la administración de la cárcel de San Juan distribuyó a sus confinados por departamentos utilizando los criterios de separación que mejor podían garantizarle la seguridad en su custodia. Procuró distribuirlos de acuerdo al tipo de reclusión, sexo, edad, y condición preferente de los confinados.
La descripción más temprana que hemos encontrado de la estructura interna de la cárcel data de 1892, y nos sugiere que, durante sus primeros años, se mantuvo la distribución de las galeras en la forma sugerida por el arquitecto Arturo Guerra, sí bien adaptando el plan a la totalidad del edificio.
La propuesta de abandonar el edificio de Puerta de Tierra y mudar la cárcel en su
totalidad a otro más apropiado a sus funciones surgió en las postrimerías de la década, durante el mes de diciembre de 1898.
Se consideró el viejo edificio del Presidio Provincial en el Paseo de la Princesa, cerca del puerto, del cual se rumoraba que habría de trasladarse a la Isla de Culebra. Presentó la propuesta el vocal de la Junta Auxiliar, Emilio Ginoro. Denunciaba éste el hacinamiento de reclusos que, con el correr del tiempo, había ido creándose en el recinto de Puerta de Tierra, debido a que el espacio interior, distribuido en su origen para hospital, no permitía la adecuación de espacios necesaria en la institución penal. Algunas áreas cercadas por paredes resultaban muy pequeñas para acomodar a los reclusos, mientras que en las más amplias se había
concentrado un número mayor de los que en realidad cabían. Esas razones y la falta de seguridad que la misma aglomeración de reclusos ocasionaba, llevaron a la Junta a aceptar la propuesta de Ginorio, nombrando una comisión que realizara las gestiones
pertinentes. La mudanza, sin embargo, quedó en nada porque dependía fundamentalmente del traslado a Culebra del Presidio Provincial de La Princesa y este no se materializó.
En 1899 el huracán San Ciriaco destruyó un albergue para leprosos que estaba ubicado al sur de la Cárcel. El Servicio de Hospitales de la Marina de los Estados
Unidos, reubicó los pacientes que sufrían de lepra en el sótano del edificio como medida temporera, hasta tanto los oficiales de salud seleccionaran otro
lugar. El 17 de octubre de 1900 los pacientes fueron trasladados al leprocomio en Isla de Cabras.
En 1905, el entonces gobernador Todd vendió el edificio mediante subasta pública a la Porto Rican-American Tobacco & Co. convirtiéndola en una fábrica de cigarros. Más tarde, en 1936,
José "Pepín" Bosch inició negociaciones con el entonces gobernador Luis
Muñoz Marín para establecer la Destilería Bacardí en Puerto Rico (Bacardi
Corporation of America). En mayo de 1936, un equipo de los destiladores
y los mezcladores llegó a Puerto Rico e incluido José Schueg, Guillermo
Rodríguez Bacardí y Pedro Lay Bacardí, que se quedaron en la isla. El
primer lote de Ron Bacardí se produjo en Puerto Rico en enero de 1937.
En 1939, Bacardí trasladó sus operaciones a la localidad ocupada
anteriormente por la compañía tabacalera. En 1958, debido a su
crecimiento en el mercado de EE.UU., Bacardí y Compañía mudaron sus instalaciones a Cataño y el edificio fue adquirido y restaurado por el Instituto de Cultura Puertorriqueña.
El histórico edificio sirvió además de creación y almacén de escenografías de los Festivales de Teatro Puertorriqueño e Internacional del ICP; y constituyó territorio fundacional de la primera Escuela de Artes Plásticas que dirigiera Miguel Pou y luego pasara a manos de Lorenzo Homar.
El único cambio a la estructura ha sido la adición de un edificio en la parte posterior, que ha cerrado totalmente los patios.
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El Archivo
General de Puerto Rico |
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El Archivo General de Puerto Rico es la institución que por disposición de la Ley Número 5, aprobada el 8 de diciembre de 1955, "Para establecer un Programa de Conservación y Disposición de Documentos Públicos", funge como depositario oficial de todo documento público a él transferido por virtud de la mencionada Ley.
El 19 de junio de 1956
el honorable gobernador de Puerto Rico promulgó una Orden Ejecutiva
transfiriendo al Instituto de Cultura Puertorriqueña la administración
del Archivo General de Puerto Rico, emplazamiento que ha conservado
hasta el presente. En el año de la referida transferencia el Instituto
de Cultura Puertorriqueña comenzó los trabajos de organización de su
nueva dependencia, seleccionando todo su personal y consiguiendo
efectivo asesoramiento del Archivo Nacional de los Estados Unidos, así
como de su director y personal especializado.
En descargue de las
funciones que fija la Ley de su creación, el Archivo ha venido
analizando los documentos de numerosas agencias del Gobierno de Puerto
Rico a fin de determinar cuáles de los documentos que han perdido
utilidad administrativa son de valor informativo o histórico y cuáles
pueden destruirse. Como resultado de esa labor, realizada en parte con la colaboración del Negociado del Presupuesto, el Archivo ha trasladado a su sede aproximadamente 13,000 pies cúbicos de documentos de valor permanente. En la actualidad es el mayor repositorio de documentos históricos en la Isla. Contiene alrededor de 80,000 pies cúbicos de documentos, que incluyen: texto, gráficas (planos, mapas, dibujos), impresos, (periódicos, revistas), películas y grabaciones en formatos variados.
Aquí se custodian, preservan y divulgan las fuentes de información primaria que dan fe del acontecer político, social, económico y cultural del pueblo puertorriqueño desde las postrimerías del siglo XVIII hasta la década de los ochenta del pasado siglo. Sobre doscientos años de datos históricos son guardados en este repositorio, datos que esperan ser descubiertos, estudiados, analizados y divulgados para beneficio de la sociedad. Los documentos que componen nuestro acervo provienen de las dependencias de gobierno,corporaciones públicas, municipios y colecciones privadas o particulares.
El Archivo General cuenta con un taller de restauración y rehabilitación de libros y documentos que realiza labores de neutralización, restauración, limpieza y laminación así como encuademación de libros y manuscritos. Tiene en servicio una cámara de micropelícula y ha comenzado a adquirir otro equipo fotográfico.
Las colecciones documentales se protegen contra agentes físicos y biológicos de destrucción sometiendo todos los documentos que se reciben al proceso de fumigación al vacío antes de trasladarlos al edificio del Archivo y manteniendo un sistema continuo de exterminación de insectos en todas las áreas del edificio. Cuenta además con los necesarios controles de temperatura y humedad a que obliga nuestro clima.
El personal del Archivo General se compone de un director, cuatro archiveros, un ayudante de archivero, un restaurador de documentos, un encuadernador y dos empleados de oficina.
Sólo existen las restricciones mínimas posibles a la consulta de algunas colecciones cuando así lo solicita la agencia de origen o si tuvieren carácter controvertible sobre asuntos recientes. La consulta es totalmente gratuita. Únicamente se cobra un derecho al expedirse copia certificada de algún documento.
El recibo de nueva documentación se efectúa según los procedimientos que fija la Ley de Administración de Documentos Públicos. Las agencias de gobierno preparan Listas de Disposición en las que se describen los documentos que han perdido su utilidad administrativa en las oficinas que los crearon. Copia de estas listas se envían al archivero general y el personal del Archivo analiza los documentos en cuestión y determina el traslado de los que sean de interés permanente. Ninguna agencia del gobierno puede destruir documentos sin la autorización del
archivero general de Puerto Rico.
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La Biblioteca Nacional de Puerto Rico
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La Biblioteca Nacional es un centro
de investigación y consultas referente a todas las áreas del
conocimiento humano, dándole énfasis a la colección puertorriqueña y
del Caribe. La Biblioteca General fue habilitada en virtud de la Ley
Núm. 44 del 6 de junio de 1967. La biblioteca se inauguró oficialmente
el 11 de abril de 1973. A partir del 2003, la Legislatura de Puerto Rico
mediante la Ley 188 designó a la dependencia como Biblioteca Nacional de
Puerto Rico, ya que en su misión está
adquirir, preservar y difundir la bibliografía puertorriqueña escrita
y publicada en el País o en el extranjero, por autores puertorriqueños
o foráneos sobre temas puertorriqueños.
Entre las colecciones que alberga,
se encuentran: Libros Raros de Puerto Rico y General, The Van Deussen
Library of Puerto Rico, Children’s Foundation, Colección
Puertorriqueña, Eugenio María de Hostos, José S. Alegría, Juan
Martínez Capó, y Dra. Concha Meléndez, depositada en la Casa
Biblioteca Concha Meléndez.
La Biblioteca General cuenta con
una Sala de Referencia, Sección de Periódicos y Revistas, Programa de
Canje, Casa Biblioteca Concha Meléndez y Sección de Catalogación. La
Biblioteca General ofrece charlas, presentaciones de libros,
exposiciones, talleres, bibliografías, consulta y referencia sobre las
colecciones. Además, brinda información y orientación detallada por
teléfono, correo postal o fax a grupos o individuos. sobre los recursos
de la colección. Realiza ediciones, bibliografías temáticas,
participación en ferias internacionales de libros, ofrece préstamo de
libros, y da acceso a revistas y periódicos nacionales e
internacionales.
El Archivo General de Puerto Rico, adscrito al Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP),
reanudó sus servicios a partir del 4 de diciembre de 2006.
Entre sus 13 unidades están:
-El Archivo de Fotografía, que consta de 150,000 registros entre fotografías y negativos que documentan eventos de la sociedad, la economía, la cultura y la política puertorriqueña desde el siglo XIX hasta nuestros días;
-La Mapoteca, que consta de mapas y planos (siglo XVIII hasta el primer tercio del siglo XX) que proceden de: colecciones privadas, fondos documentales de agencias gubernamentales y de reproducciones de originales de archivos extranjeros;
-La Hemeroteca, que consta de 800 títulos de periódicos y revistas de finales del siglo XIX y principios del siglo XX procedentes en su gran mayoría de la colección Robert L. Junghanns.
-Archivo de Imágenes en Movimiento, que consta de 4,00 títulos en fílmico y 2,000 videocintas.
-Archivo de Música y Sonido que consta de 12,000 a 15,000 piezas musicales aproximadamente, de más de 700 compositores y 10,000 grabaciones. La colección comprende partituras, manuscritos y grabaciones.
La Sala de Estudio y Referencia estará abierta al público de lunes a viernes de 8:30 de la mañana a 4:00 de la tarde. El Archivo Imágenes en Movimiento ofrecerá sus servicios los martes de 8:30 de la mañana a 3:30 de la tarde y los miércoles de 8:30 de la mañana a 12:00 del mediodía. De igual forma, el Archivo de Música y Sonido abrirá los martes y jueves de 1:00 a 4:00 de la tarde.
Se informó que los servicios del Archivo Fotográfico estarán disponibles por cita previa los martes de 8:30 de la mañana a 3:30 de la tarde.
Para más información puede comunicarse a los teléfonos 787-724-2680, 787-722-2224 ó por correo electrónico:
salderef@icp.gobierno.pr
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