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La Iglesia Metodista de Puerto Rico (IMPR), que cuenta hoy día con cerca de 12.000-15.000 miembros bautizados, fue fundada por los misioneros que llegaron de Estados Unidos en 1900.
La Iglesia Metodista envió al Rvdo. A.B. Leonard y al obispo Nine a
explorar las condiciones de Puerto Rico, para ver si era favorable que
esta Misión se estableciera en tal medio. El informe que ellos rindieron
hizo posible que se asignaran $3,481 para iniciar la empresa. Se
cablegrafió al Dr. Charles William Drees, que estaba en Buenos Aires, para ofrecerle el
puesto de Superintendente de la Misión, el cual él aceptó gustosamente.
Cuando llegó a San Juan, se encontró con el Rvdo. G. B. Benedict, a
quien había conocido en Chile. El Rvdo. Benedict era miembro
supernumerario de la Conferencia de la Misión del Oeste de Suramérica;
en Puerto Rico ocupaba un alto puesto en el Departamento de Educación.
Ese el Dr. Drees año organizó la Iglesia de San Juan, la Iglesia de
Puerta de Tierra y la Iglesia de Arecibo.
Inmediatamente, se organizó la iglesia "La Santísima Trinidad", en la
calle Sol, donde en los días del 7 al 10 de marzo de 1902, bajo la
presidencia del obispo John M. Walden, se efectuó la Primera Reunión
Anual de la Misión Puertorriqueña. El interés educativo movió a los
representantes metodistas a crear el Instituto Washington, una escuela
para huérfanos que tuvo muy poca duración.
Al cabo de cuatro años de esfuerzos, comprendieron la necesidad de
preparar ministros nacionales. De Hato Viejo surgió el primer predicador
local, Juan Vázquez, quien juntamente con Genaro Cotto, tomó un
adiestramiento de cinco años, llegando ambos al diaconado.
En 1913, presidiendo el obispo William Burt, se declaró la Misión de
Puerto Rico en una Conferencia. Esta abarcaba a San Juan, Aibonito,
Arecibo, Camuy, Hatillo, Comerlo, Culebra, Guayama, Aguirre, Arroyo,
Utuado, Jayuya, Maunabo, Patillas, Ponce y Vieques. Para 1919, contaba
con 55 iglesias, 138 lugares de predicación, 35 ministros y
predicadores, y 3,123 miembros. En Santurce, operó el Orfelinato "G. O.
Robinson", que le brindaba hogar a un grupo de niñas y además era un
centro de enseñanza que abarcaba la escuela elemental. Hoy ha sido
remodelado y ofrece enseñanza secundaria. En Hatillo, hubo una
institución llamada de esa forma, que daba alojamiento a niños
huérfanos.
A pesar de algunas dificultades económicas, esta Misión ha ido en franco
progreso. Ha desarrollado un ministerio nacional y ha edificado hermosos
templos. En la Conferencia Anual de 1949, se nombró al Rvdo. Tomás Rico
Soltero como Superintendente General. Como la Iglesia continuaba
expandiéndose, se dividió el campo en dos cargos: uno, de
Superintendente del Distrito Oriental y el otro, de Superintendente del
Distrito Occidental. Para dar a la juventud orientación cristiana,
surgió la Fundación de Estudiantes Metodistas.
En los últimos años, en 1971, para ser exactos, la Iglesia Metodista
empezó a demostrar hondas preocupaciones por la realización de un
trabajo más efectivo y más en consonancia con la situación que vive el
mundo contemporáneo. Se nombró un Comité de Nueva Estructura que hizo
varias recomendaciones, entre ellas, que se dividiera el campo metodista
en tres distritos, cada cual con un Superintendente. Por fin, se nombró
un Superintendente General y tres distritales. El Rvdo. Rafael Boissén
ocuparía el primer puesto y los Rvdos. José A. Robles, Bienvenido Güisao
y Lino Feliciano los distritos de San Juan, del Noroeste y del Sur
Central, respectivamente. Entre algunos cambios, el nombramiento del
Rvdo. Gildo Sánchez como Superintendente Conferencial.
Su iglesia madre es la Iglesia Metodista Unida de los Estados Unidos, Nueva York, Estados Unidos, con la que la IMPR mantiene relaciones cercanas y fluidas. Es miembro del CLAI (Consejo Latinoamericano de Iglesias) y de la Conferencia de Iglesias del Caribe. Es asimismo miembro del Seminario Teológico de Puerto Rico.
En 1972, la IMPR recibió cierta autonomía, para convertirse finalmente en una iglesia totalmente autónoma en 1992. Interviene en proyectos de educación, atención diurna, escuelas de primaria y secundaria, así como en la defensa de los derechos humanos.
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