Hotel Normandie
 

 El diseño del Hotel Normandie tuvo su inspiración en el vapor Normandie, la joya de los astilleros franceses. Lo más impactante y majestuoso del Normandie era su casco, cuya esbelta proa con sinuosas curvas formaban un ángulo agudo que lo hacía muy diferente de los buques existentes y le daban una forma aerodinámica que, además de belleza, le proporcionaban mayor rapidez en la navegación. Durante el período en que  el arquitecto Francisco Valines Cofresí fue nombrado primer arquitecto a cargo de desarrollar el esquema de el Parque Luis Muñoz Rivera, se le comisionó para que hiciera un anteproyecto para un hotel en el "Barrio San Gerónimo" de Puerta de Tierra. Este anteproyecto inició lo que luego se convertiría en manos del arquitecto Raúl Reichard en el Hotel Normandie  y luego construido en 1939 por Félix Benítez Rexach. Este edificio es un excelente ejemplo del estilo Art Deco en la isla.

El Hotel Normandie fue la idea del ingeniero puertorriqueño Félix Benítez. El ingeniero conoció a su futura esposa, mientras realizaba un viaje abordo del SS Normandie. Como un homenaje a su esposa francesa, MOINEAU, Benítez decidió construir una estructura que imitaba la configuración del  prodigioso transatlántico. Diseñado por el arquitecto Raúl Reichard (1908-1996), el hotel comenzó su construcción en 1938. La forma del edificio con paredes  ligeramente inclinadas le recordaba la silueta del SS Normandie, por lo que Benitez Rexach al notar esto, ordenó al contratista -el ingeniero dominicano José A. Iglesias- que le añadiera tres pisos más al hotel y además unos balcones, a manera de puente, en el último piso.
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Félix Benítez Rexach y Luccienne Suzanne Dhotelle, alias Moineau, formaba parte del atractivo del nuevo hotel Normandie. La pareja tenía un apartamento en el último piso, el cual utilizaban cuando regresaban a la isla de sus viajes por el Caribe y el Mediterráneo. Moineau era una mujer excepcional que escandalizó a las damas de la sociedad capitalina con su forma de ser: usaba pantalones, fumaba y bebía; vivía con la misma intensidad de otros seres destructores de los arquetipos femeninos, como María Félix y Edith Piaf.
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El Hotel Normandie era uno de los pocos hoteles de lujo que existían para ese tiempo en la isla. En sus instalaciones se llevaron a cabo actividades sociales y políticas que hace de este edificio uno de gran valor histórico y sentimental para varias generaciones de puertorriqueños.

Sus formas representaban el movimiento, el modernismo y la tecnología. El interior estaba decorado con motivos de inspiración egipcia: capiteles de flor de loto, murales con escenas de Egipto y frisos con el motivo de zigzag, todo ricamente policromado y adornado con detalles en pan de oro. Egipto es un tema común de inspiración para el Art Deco. Los salones principales estaban decorados con yesería policromadas, azulejos, lámparas, muebles de caoba, murales, espejos y toda clase de adornos en el estilo Art Deco. La suntuosidad del Salón de Oro, del Salón de Plata y del Salón Victoria provocaron que el edificio fuera descrito como un palacio. Entre 1939 y 1942, artistas de Francia, España, República Dominicana y Puerto Rico participaron en la construcción del Hotel Normandie, cuyo costo se estimó en $2,000,000. La inauguración oficial fue el 10 de octubre de 1942.

La planta tiene forma triangular con vértices redondeados. Está compuesto por siete pisos organizados alrededor de un patio interior y un sótano. El vestíbulo es pequeño e incluye al restaurante. En el primer nivel había una piscina, áreas comerciales, cuartos de almacenaje, el vestíbulo principal y una entrada posterior. Del segundo al quinto piso se encuentran las habitaciones, con escaleras y ascensores en las esquinas noreste y sureste. En el sexto piso hay un salón de baile conocido como Salón de Oro y un salón de banquetes conocido como Salón de Plata. También en este piso hay un comedor con cocina y un salón grande que fue utilizado como casino. El séptimo piso alberga amplias habitaciones, una cocina y un comedor. En el sótano se encuentran los cuartos mecánicos.

El Normandie fue una puerta, un umbral de luces para el delirio ansioso de los bailadores y la rumba sentimental de artistas como Libertad Lamarque, Jorge Negrete, Olga Guillot, Cantinflas, Pedro Vargas, María Antonieta Pons, Toña La Negra y María Luisa Landín. El espacio mágico del Normandie fue escenario también para artistas locales como Ruth Fernández, Myrta Silva, Joe Vallejo, Silvia Rexach, Carmen Delia Dipiní, Tito Enríquez, Rafael Muñoz y José Luis Moneró.

Luego de ser cerrado y abandonado en la década del sesenta, el Hotel Normandie fue restaurado a principio del  1990.  El hotel Normandie cerró sus puertas en 1998 tras haber sufrido cuantiosos daños a consecuencia del azote del huracán Georges. En aquel momento Unanue y su socio Andres ''Bubo'' Gomez, principales ejecutivos de Normandie Limited Partnership (NLP), habían decidido no invertir en reparar la propiedad que les había dejado pérdidas millonarias en los últimos años. Según dijeron en ese entonces, mantendrían la propiedad cerrada hasta tanto se resolviera un litigio que sostenían con la Corporación para el Fomento Económico de la Ciudad Capital (COFECC) o apareciera un comprador dispuesto a pagar un precio razonable por el hotel. Así permaneció por varios años, hasta el 2005 cuando reabrió sus puertas luego de una extensa y costosa remodelación que conllevó una inversión de $7 millones.
 
Según Yaritza Santiago Caraballo de El Nuevo Día,  Caribbean Property Group, inversionista institucional de los Estados Unidos especializado en invertir y administrar bienes raíces a nivel internacional, adquirió el Normandie en el 2006 por 34 millones de dólares y sus planes iniciales eran renovar la propiedad y convertirla en una lujosa hospedería cuatro estrellas, bajo la marca W Hotels. Pero el negocio no se concretó, y según las fuentes optan por traer a Puerto Rico a Thompson Hotels, una cadena que se destaca por manejar hoteles de lujo con estilos sofisticados y alto servicio.

En su entorno urbano, el edificio se distingue por un imponente letrero de neón que anuncia, fulgurando en todo su esplendor su nombre. La estructura fue remodelada en años recientes y mantiene su uso histórico con algunas modificaciones. Su escala y estilo arquitectónico lo distinguen como un hito en la entrada a la isleta de San Juan. El Hotel Normandie fue incluido  el 29 de agosto de 1980 en el Registro Nacional de Lugares Históricos.  Su localización abona a su importancia ya que convierte este edificio en un hito visual en la entrada de la isleta de San Juan.

(1) "Durante una de varias conversaciones que sostuve con el arquitecto Raúl Reichard durante la década de los años ochenta del pasado siglo me aclaró que nunca fue su intención que el edificio asemejara un crucero. La morfología del edificio fue explicada por su diseñador corno el resultado directo de la forma del solar". Arleen Pabón Charneco/ La arquitectura patrimonial puertorriqueña y sus estilos, 2010

(2) Este tipo de existencia fue perfectamente ejemplificada por el dueño del hotel, el ingeniero Félix Benítez Rexach y su esposa Luccienne Suzanne Dhotelle, también conocida como Moineau. Los esposos Benítez son posiblemente los únicos locales que participaron en los círculos cíe lajcunessc dorée europea de aquellos tiempos". Arleen Pabón Charneco/ La arquitectura patrimonial puertorriqueña y sus estilos, 2010

  Fuentes
- Archivos históricos en la gerencia del Hotel Normandie.

- Jerry Torres Santiago Ph.D. La Invención de los Umbrales del Edén: Imágenes , Arquitectura
  y Contexto en el Desarrollo Hotelero de San Juan.

- Reabre el Normandie, 30 de diciembre de 1999, El Nuevo Día

- Kurland tras los pasos del hotel Normandie,  16 de mayo de 2000, El Nuevo Día

- Paralizadas las negociaciones del Normandie, 28 de diciembre de 2000, El Nuevo D
ía

- Transformado el Normandie, 5 de mayo de 2005, El Nuevo Día