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El Gobierno invirtió $650,000 para la
recreación del parque de diversiones, con un carrusel, carreras de
obstáculos, chorreras, una pista de bicicletas, payasos, áreas de lectura
de cuentos y hasta dos camellos.
Se estima que la asistencia fluctuó entre las
75,000 y 80,000 personas
lunes, 7 de enero de 2008
Libni Sanjurjo Meléndez / Para Primera Hora |
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“DISNEY CRIOLLO”.Entre periodos de sol y lluvia,
decenas de miles de personas inundaron ayer los predios de los parques
Luis Muñoz Rivera y Sixto Escobar, en Puerta de Tierra, para participar
de la tradicional Fiesta de Reyes, auspiciada por el Gobierno de Puerto
Rico.
Allí, los personajes animados, los payasos, los juegos y máquinas de
ferias convirtieron el lugar en un gran parque de diversiones, que para
algunos era como estar en Disneylandia.
“(Es como un) Disney criollo”, comentó Edgardo Feliciano mientras su
hijo de 11 años tomaba agua fresca de un coco.Y no era para menos, el
Gobierno invirtió $650,000 para la recreación del parque de diversiones,
que contaba con un carrusel, carreras de obstáculos, chorreras, una
pista de bicicletas, payasos, áreas de lectura de cuentos y hasta dos
camellos, que paseaban en sus jorobas a niños y niñas.
Asimismo, los personajes animados de la familia Simpsons, Shrek, Fiona,
la princesa de la Bella y la Bestia, y Hulk, entre otros, animaban la
colorida y alegre fiesta.
También se repartieron juguetes y libros- valorados en $450,000- que
incluían diferentes tipos de bolas, jula ju, caballitos de palo y juegos
de mesas.
A través de las distintas áreas de diversión, las personas abordadas por
PRIMERA HORA coincidieron al elogiar la diversión, organización,
ambiente familiar y limpieza del lugar.
“Está bien bonita (la Fiesta de Reyes). Es la primera vez que vengo”,
comentó Brunilda González.La joven madre había recorrido varias
estaciones de diversión -organizadas por las diferentes dependencias
gubernamentales- antes de descansar en una de las bancas del forestado
parque urbano, con vista al imponente océano Atlántico.
Uno de sus hijos, Gyan, de 7 años, recibió un caballito de palo de mano
de los Reyes del parque. Pero en su casa también le obsequiaron
juguetes: un guante de pelota y un juego de golf.
De hecho, el niño tenía tanta expectativa durante la víspera, que cuando
escuchó ladrar al perro pensó que era porque estaba con los Reyes Magos.
“El perro estaba ladrando y el decía: Mamá está ladrando mucho, eso es
que están ahí (los Reyes) con los camellos”, narró González.De igual
modo, Clarissa Miranda destacó que acudió por primera vez a la
tradicional actividad porque “queríamos ver el ambiente y disfrutar en
familia. Hacer algo diferente en el Día de Reyes”.Ella, junto a su hijo
y esposo, se hospedó en un hotel cercano al parque para asistir a la
actividad.
Según el Departamento de Estado, la asistencia fluctuó entre las 75,000
y 80,000 personas, 25,000 de las cuales arribaron al parque a través del
Tren Urbano y las guaguas de la Autoridad Metropolitana de Autobuses
(AMA), informó Minelis Negrón, oficial de prensa de la agencia.
El año pasado la asistencia se estimó en unos 70,000, dijo a este diario
el secretario de Estado, Fernando Bonilla.
“Las fiestas de Reyes, de ahora en adelante, van a ser así, una fiesta
para la familia”, manifestó, por su parte, el gobernador Aníbal Acevedo
Vilá.En el pasado, la entrega de regalos, que no incluía actividades
para compartir, se hacía en La Fortaleza. Pero la administración de
Acevedo Vilá comenzó a realizarla en el parque capitalino.
El Gobernador, además, destacó que “a pesar de la lluvia la gente no se
ha ido, la gente se está guareciendo”.Mientras, la primera dama, Luisa
“Piti” Gándara, apuntó que la actividad, además, contó con el componente
educativo, ya que los adultos recibieron orientaciones sobre primeros
auxilios y qué hacer en caso de fuego.“Se convierte el parque en un gran
parque de diversiones. Pero a la misma vez estamos educando a la familia
en cosas importantes”, dijo Gándara.La fiesta continuó en horas de la
tarde con diferentes participaciones artísticas, como Grupo Manía y la
Familia Sanabria, y duraría hasta horas de la noche.
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