Biografías


Adelaida Lugo-Guernelli 


Por Bibiana Hernández Suárez
 

Autora y profesora nació el 7 de octubre de 1936 en la avenida Constitución 354, en el edificio antes conocido como Moragón, en Puerta de Tierra. Su nombre de pila es Adelaida Socorro Lugo Suárez, pero también es conocida en los círculos literarios hispanos y estadounidenses como Adelaida Lugo-Guernelli y Adelaide Guernelli. 

Adelaida creció junto a sus hermanos con sus tíos y tías, su abuela Rafaela y su abuelo Jorge, y siendo niña aún su familia se mudó al Falansterio. Siempre fue una alumna brillante, y se graduó de escuela superior con máximos honores en el Colegio San Agustín. Realizó una Maestría en Humanidades y Educación en la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras

En los 60 dejó el barrio rumbo a Estados Unidos, donde realizó un doctorado en Filosofía y Letras en New York University. Luego viajó a Italia para proseguir estudios postgraduados en idiomas y literatura. Allí conoció a quien luego sería su esposo, el italiano Giovanni Guernelli, doctor en Filosofía, Teología y Música. El matrimonio se radicó en la ciudad de Nueva York y por más de treinta y cinco años ambos dictaron cátedra de idiomas y filosofía en diversas universidades de dicha ciudad.

 Adelaida ha escrito ensayos, poemarios, críticas y reseñas, traducciones, artículos literarios y textos gramaticales. Sus obras más destacadas son la tesis sobre don Eugenio María de Hostos como ensayista y crítico literario, el poemario Me visto de corazón, y el Manual de gramática comercial. Al enviudar, la doctora Guernelli vive retirada en el estado de Maine rodeada por su único hijo, el fisiatra John (Gianelia Francesco) Guernelli, su nuera Karen y sus cuatro nietos y nietas. Actualmente continúa escribiendo poesías en idioma inglés para revistas culturales. 

Adelaida siempre recuerda que su famila era conocida en el barrio de Puerta de Tierra como “los Paoli”, por su abuelo materno, Jorge Suárez Paoli, y también recuerda amorosamente el cariñoso apodo “Puruquita” con el que su abuela Rafaela la llamaba desde que nació. Siempre que puede, Adelaida visita Puerto Rico y se mantiene en contacto con los descendientes de su familia de origen. Indica que “fue parida en el Moragón y se siente muy honrada de haber nacido en Puerta de Tierra, allá donde no existe el frío invierno implacable”.


La catacumba 
Adelaida Lugo Guernelli


Esta mañana... ¡cómo crece la luz adelantada,
multiplicada en pétalos interminables con sus llamas!

Esta mañana... la catacumba me acorrala
con su millón de cirios que rezaban,
en el amplio escenario que los siglos no apagan.

Esta mañana es noche de secreto interminable
donde la lámpara del alma palpitaba con aceite del templo.

¿Dónde está el templo? ¿Dónde la cita celestial que
Jesús nos daba entre la noche y el día,
entre estrellas que aguardaban la vida soleada?
¿Dónde el mensaje que nacía en vasijas de vino?
y en pedazos de pan con escamas de pescado tan tranquilo?

Ese profundo bienestar venía del hondo pasadizo del camino.
alargando, poderosamente, la mirada del Padre creador,
sobre el mundo, con la gente y las cosas que aún ofenden,
cambiando de color el universo que no duerme.

¿Y hoy? Está aquí esta mañana como radiante espejo del ayer.
Y los oscuros repliegues de la historia
se llenan de una luz que todo lava.
Y el Verbo en catacumba va llenando muchas almas
de un fluido verdor que nunca acaba,
mientras el todo de la noche es sólo bosque de palabra
y esa voz primigenia calcula de las cosas
la emoción en firmamento pleno de esperanza.