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Lcdo. Jenaro Marchand Rodríguez 

 

Semblanza Tuto Marchand

 

 

Con un intelecto en continuo crecimiento y una memoria atlántica. Jenaro (Tuto) Marchand fue impresionando a Los maestros de las escuelas elemental, intermedia y superior, graduándose de la UPR con un bachillerato en Ciencias Sociales, en 1955; y un diploma de Jurís Doctor de la misma universidad de Rio Piedras en 1962.
De ahí en adelante, él ganó experiencia como Procurador General Auxiliar del Departamento de Justicia, hasta 1966, continuando con la práctica privada de la abogacía durante casi 40 años.
Baloncelístlcamente, Tuto recorrió sus cuatro puntos cardinales, habiendo jugado en la Liga Superior, donde también ofició como arbitro; y optando en la década de los setenta con probar fortuna como apoderado con los Santos sanjuaneros, heredándolo del mítico Juan Elias, su mentor en las lides competitivas y supervisoras; decidiendo ingresar en la Selección Nacional, en 1976, con el cargo de Gerente General.
A los pocos meses, nació la "Era Marchand" como presidente federativo, erigiéndose eventualmente en
la figura deportiva más popular del país, superando en carisma a Germán Rieckehoff Sampayo, patriarca de la posguerra del olimpismo Insular.
En 1980, y haciendo acoplo de su poder visionario, Tuto entró por la puerta estrecha de la Federación Internacional como miembro activo de su Buró Central; ganándose en buena lid un puesto de Vicepresidente y la jefatura de la Confederación Panamericana, conocida entonces como COPABA, sirviéndole en todo momento con Lealtad al yugoslavo Boris Stankovlc, que jerarquizó y globalizó la FIBA, y quien no tuvo reparos en cederle su posición a su pupilo, el suizo Patrick Baumann otro amigo y admirador ferviente del ejecutivo boricua.
Como prueba fehaciente de su polivalencia, Tuto, sin divorciarse del basket y tal vez amándolo más, fue copropietario de los Senadores en el béisbol Invernal, en 1994, y auxilió además comercialmente a los Lobos de Arecibo en los cierres del siglo XX.
Todos estos Logros, empero, se quedan corto ante la defensa total, sin ataduras y contemplaciones, respirando fuerte, fumando pasión, tosiendo coraje, de la autonomía deportiva borincana, sea en los medios de comunicación o en los tribunales, ya que para él, patriota de cuna y culero, su bandera es más roja, azul y blanca cuando se suda deportivamente.

 

En la cancha de la Historia
 
por Marcos Pérez Ramírez
 El nuevo día

Jenaro “Tuto” Marchand tal vez hubiera sido un destacado juez de no haber sido porque su esposa Myrna lo levantó una mañana de 1964 para contarle de una noticia que había leído en los diarios: en las otrora instalaciones de la Young Men’s Christian Association (YMCA), en San Juan, habría una reunión para crear el Club de Fanáticos de los Santos de San Juan.

Fue así como la vida de Tuto se volvió a consagrar a la cancha, el balón y el aro, alejándose la posibilidad de una carrera en la jurisprudencia. Sin embargo, aquel chico criado en las canchas de Puerta de Tierra y San Agustín devendría en un adulto, quien con mucho juicio y templanza llevaría el ‘basket’ a su sitial mayor: deporte nacional de Puerto Rico, al tiempo que la Isla es una de las raíces responsables del crecimiento del deporte en las Américas.

Tuto, pupilo de uno de los pilares del ‘basket’ en Puerto Rico, Millín Romero, se crió entre el Falansterio, el primer residencial construido en el País, y las canchas de la YMCA. 

"Para mami era extraordinario que un títere como yo, se salvara con el baloncesto” En la sede sanjuanera de la institución en la que se creó el ‘basket’ Tuto pasaba sus tardes desde sus ocho años, aunque hoy reconoce que “ya había tirado sus primeras bolitas en las canchas de San Agustín”.

El egresado de las aulas elementales y superiores, José Celso Barbosa y Román Baldorioty de Castro es el mayor de cuatro varones criados al amparo de Jenaro Marchand e Isolina Rodríguez: Tito, Willito y Humberto completaban el cuarteto.

Don Jenaro, padre, contagió al pequeño Tuto siempre con la fiebre del deporte, cuando en sus tardes y noches de ocio lo llevaba a los juegos de béisbol en el mítico estadio Sixto Escobar, así como a las carreras de caballos en los desaparecidos hipódromos de Las Monjas y Las Casas.

Mas fue en la YMCA, donde el hijo de Isolina -quien confiesa tener “un parecido enorme, soy idéntico a ella”- descolló como basquetbolista hasta convertirse en una de las figuras cimeras que más ha aportado al desarrollo de este deporte en las Américas.

A mí me dio clases Millín Romero, jugaba en el equipo de la Catedral que él dirigía. Luego pasé a los Cocorocos, también bajo Millín, jugábamos con un uniforme que nos donó Luis Rodríguez Olmo”.

“En las categorías menores era buen jugador, en superior (1951-1955) muy malo. Tiraba mucho, velaba güira y me quedaba en los ‘fast breaks’”, rememora, riéndose de sí mismo y con el extraordinario sentido del humor y la memoria prodigiosa que caracteriza su transcurso por la vida.

Convencido de que como jugador no iría lejos, tras concluir su bachillerato en la Universidad de Puerto Rico, recinto de Río Piedras, en 1955 se hizo de un pito y comenzó a ser árbitro de partidos, llegando a cobrar entre $10 y $30 por partido, dinero que en gran parte utilizaría para costear su carrera de derecho, que terminó en 1960.

Y aunque siempre se mantenía vinculado al ‘basket’, no fue hasta aquella llamada de su esposa cuando la senda de Tuto se tornó en un canastazo. En 1971 ya conocía sobre los rigores administrativos de un equipo, cuando Juan Elías lo nombró coapoderado de San Juan.

Parecería entonces que la ciudad capital era ya cancha muy pequeña para el tesón de Tuto, pues ese mismo año fue el encargado de organizar el Mundial de Baloncesto que se escenificaría en San Juan en 1974.

“Ahí comenzó mi relación con el ‘basket’ internacional”, acota, al tiempo que recuerda que contó con el talento de Hetín Reyes y Germán Rieckehoff Sampayo, como miembros del comité organizador y director ejecutivo, respectivamente.

Mientras deshila su relato vital hace una pausa para otra sonrisa y continúa: “¿Sabes que el ‘basket’ y El Nuevo Día crecieron juntos?”, preguntando de manera un tanto retórica y refiriéndose a los años del 1978 al 1987 como la “época del crecimiento vertiginoso del ‘basket’”.

Y Tuto creció con aquel juego, que llegaría a convertirse en el símbolo de un país que cifra sus esperanzas en un quinteto de cinco varones que salen a disputar una partida vestidos con la camiseta de Puerto Rico.

Ya para 1977 fue el primer Gerente General en propiedad de la Selección de Puerto Rico, el combinado que comenzó a cosechar la semilla que sembró aquel grupo comandado por Juan “Pachín” Vicens, quienes vistieron la camisa nacional en el Mundial de Chile de 1959, alcanzando la cuarta posición del orbe.

En 1978 fue designado director de la Liga Superior de Baloncesto, una liga puntal en el desarrollo del deporte en este hemisferio y en la que, según Tuto- “se creó mucho balance competitivo para que madurar la rivalidad regional”.

Las victorias del equipo nacional, a quien Tuto reconoce como “el instrumento más importante en la diseminación del ‘basket’ en el País”, llevaron a Marchand a distinguirse entre las personalidades internacionales del baloncesto.

Años más tarde, desde 1992 y hasta junio de 2006, fungió como secretario general de la Federación Internacional de Basket de las Américas (FIBA-Américas) y sigue siendo parte del Buró Central de la organización internacional deportiva.


Más de cinco décadas de Tuto en las canchas han transcurrido, le ha ganado batallas a enfermedades terminales y a un cáncer; Puerto Rico es la sede del baloncesto en la región y es el único país en el mundo -junto a las Filipinas- donde reina este deporte, pero Jenaro no se rinde.

Ya retirado como secretario general de la FIBA, pues “uno se tiene que ir de los sitios cuando quieren que uno se quede”, sueña porque se unifiquen las fechas de los torneos nacionales de las Américas, para poder organizar una copa regional paralela las justas locales, como lo hace Europa.

Con mucha humildad resume su labor como “hacer las cosas bien, (pues) los beneficios vienen solos” y “enseñar a enseñar, esa es la base del crecimiento del ‘basket’, educamos a los que educaban”.

Ahora, si le pasaran un balón quizás no se resistiría a probar su suerte en el aro, aunque continúa apegado a otra pasión que siempre lo acompaña: jugar dominó.

“El jugador de dominós que no se las eche, no sirve”, bromea. Hay pocos espacios para la duda. 

Si la vida fuera un juego de dominós, Tuto ha sido la llave y la puerta para el ‘basket’, y ha colado muchos tantos en su carrera deportiva, pero como buen jugador se reservará hasta su último aliento de vida su jugada más genial, mientras tanto sigue con el ojo en el balón y el aro, pendiente a las canchas.

 

Tuto Marchand, amigo y patriota
Luis Rivera Hernández
ESPECIAL PARA CLARIDAD 
He tenido la fortuna de haber heredado muchos amigos de mi padre Luis Rivera Lacourt (QPD), entre éstos a Jenaro “Tuto” Marchand. El pasado sábado 3 de junio “Tuto” se retiró del cargo de Secretario General de la Federación Internacional de Baloncesto de las Américas (FIBA-América), luego de representar durante dos décadas no sólo a Puerto Rico, sino a todo el continente americano en este foro mundial del basket.


El “Tuto” de niño, criado en Puerta de Tierra, cuentan que era un fiebrú del basket y no salía de la YMCA en San Juan. Aunque no fue un gran jugador, jugó de los Santos de San Juan de nuestro Baloncesto Superior. De familia humilde, fue un aplicado estudiante que logró llegar a convertirse en abogado. 

La historia del deporte puertorriqueño no estaría completa sin reservar espacios importantes para “Tuto” Marchand. No sólo por ser un puertorriqueño que ha obtentado uno de los cargos de mayor jerarquía de dentro de las federaciones internacionales adscritas al olimpismo mundial, sino, que ha sido pieza clave durante las últimas cuatro décadas para el deporte boricua. Como presidente de la Federación de Baloncesto tuvo que confrontar asuntos muy difíciles, como el famoso caso “David Ponce”, que a través del Tribunal Federal pretendía acabar con la soberanía deportiva puertorriqueña al destruir las reglas de elegibilidad de la Federación de Baloncesto cuando se intentó introducir a la cañona a un estadounidense en el torneo superior. Al final, Puerto Rico triunfó y nuestro baloncesto sobrevivió y con él, nuestra soberanía deportiva.


En 1980, la participación de Marchand fue fundamental al enviar una representación a las Olimpiadas en Moscú, a pesar del boicot declarado por Estados Unidos e impulsado por nuestros gobernantes de turno. Somos uno de los pocos paÍses del Mundo que ha participado ininterrumpidamente en todas las Olimpiadas desde que la Isla fue incluida en la familia olímpica en 1948.

Sin su intervención en más de una ocasión, nuestro admirado Equipo Nacional de baloncesto hubiera cometido la torpeza de no salir a competir ante la ausencia de pago de dietas e incumplimiento de acuerdos y promesas. De muchos es conocido que algunas de nuestras selecciones nacionales han tenido algunos jugadores para los que ha sido más importante el dinero que representar a la Patria. Testigos presenciales han confirmado que una vez reunidos con Marchand salieron a defender nuestros colores patrios.


Desde hace tres décadas “Tuto” introdujo cambios muy importantes al juego de basket en Puerto Rico. Algunos de esos cambios fueron implantados después a nivel mundial. Entre otras cosas hizo que el juego fuera más atractivo para el fanático, más luchada la competencia, creando el nivel de competición más balanceado mediante la adición de refuerzos para los equipos más débiles.


Querido internacionalmente y muy reconocido por el basket mundial, decir “Tuto” Marchand en el ambiente de baloncesto en el Mundo significa Puerto Rico.

Así que, aunque lejos de parecer un Ricky Martin, Chayanne o un Daddy Yankee, es conocido y respetado a nivel mundial. Basta con entrar su nombre en Internet y recibirá noticias de todo el planeta.


Nadie sabe cómo lo lograba, pero en la inmensa mayoría de los sorteos de torneos internacionales, Puerto Rico estaba en grupos en los cuales se nos hacía un poquito más fácil el pase a semifinales y finales. En cuanto a ser país sede, no creo que Borinquen haya sido sede en ningún otro deporte más que en el baloncesto. Hemos tenido la oportunidad de ver torneos como los Pre-Olímpicos, Copa Las Américas, MundoBasket, CentroBasket, etc., en buena medida gracias a su gestión. 


Guerrero en la vida y el deporte y un gran mediador en distintas facetas. Todos recordamos las batallas libradas por Tuto en el Comité Olímpico con Don Germán Rieckehoff (QPD), como aquella librada con el entonces gobernador Carlos Romero Barceló en cuanto a su pretensión de imponer el himno y la bandera de Estados Unidos junto a los de Puerto Rico. Aquella polémica puso en peligro la celebración aquí de los Juegos Panamericanos de 1979. Ante la firmeza de nuestros deportistas, Romero Barceló tuvo que aceptar el uso de la Monoestrellada y La Borinqueña para distinguir y premiar a los atletas puertorriqueños tras sus victorias.


Privadamente son muchas las ocasiones en que Marchand ha tenido éxito como mediador en muchos conflictos legales, deportivos y de otra índole.

Amigo, consejero y a veces hasta Padre de muchos. Nunca ha perdido una discusión, excepto en una ocasión con “Pantalones” Santiago, de la que fui testigo presencial. 


En política, algunos le adjudican la creación del melonismo político allá para los 80. Se hace Patria de tantas y tantas formas; y durante su trayectoria de vida, “Tuto” nos ha enseñado muchas de ellas.

“Tuto”, gracias por tu sencillez y tu aportación a nuestra Nación.


 

RESUMÉ DEPORTIVO

1951 - 55 Jugador de Baloncesto
Torneo Nacional de Puerto Rico Santos de San Juan

1956 - 70 Arbitro de Baloncesto
Torneo Nacional de Puerto Rico

1971 - 78 Apoderado del Equipo Santos de San Juan, Liga Superior de Baloncesto de Puerto Rico e Indios de Canovanas

1976-78 Gerente General Equipo Nacional Federación de Baloncesto de Puerto Rico

1978-88 Presidente
Federación de Baloncesto de Puerto Rico

1980 - 92 Presidente, Confederación Centroamericana de Baloncesto

1978 - 80 Representante de la Federación de Baloncesto ante el Comité Olímpico de Puerto Rico

I980 -  Miembro Buró Central Federación Internacional de Baloncesto

1980-85 Vice Presidente
Federación Internacional de Baloncesto (FIBA)

1980 - 88 1987-93 Miembro del Comité Ejecutivo del Comité Olímpico

1987-1993- Presidente Confederación Panamericana De Baloncesto (COPABA)

1993- Secretario General
Federación Internacional de Baloncesto en América (FIBA AMERICAS)

1992-94 Co-dueño de la Franquicia Senadores de San Juan, Liga de Béisbol Profesional de Puerto Rico

1994 Vice Presidente
Liga de Béisbol Profesional de Puerto Rico

1999-2002 Co-dueño Franquicia de los Criollos de Caguas Liga de Béisbol Profesional de Puerto Rico