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26 de diciembre de 1925

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Revista Semanal  Precio 10 cts.


Nuestra Portada


Exornamos nuestra portada con el "foto" de Juan A. Rosado.

El inteligente artista desde temprana edad se reveló como pintor paisajista de fuerte y caliente entonación.

Abarcar en la retina los secretos del color, es facultad que solo pueden poseer los elegidos, los ungidos por las Gracias.

Un centenar de paisajes que son trozos vivientes y palpitantes de naturaleza diéronle a Rosado prestigio de artista, de poeta del color. El poco estímulo, !a indiferencia por el Arte en un medio nada propicio al entusiasmo, que encontramos justificado en un pueblo al que la lucha por la vida lo tiene exasperado, obligó a Rosado a comercializar su arte, y a "adaptar" su temperamento. Y Rosado se hizo pintor comercial, como pudiera haberse hecho "poeta del Negocio".

Y hétenos a Rosado pintor laureado, poeta del color y de la forma, convertido en "artista del letrero".

Y ¡sarcasmos de la vida! En ese ramo del arte comercial ha encontrado Rosado lo que no pudo hallar en la pintura de exqusitas cosas, de deliciosos paisajes ebrios de luz, de vida, de emoción, de silenciosos rincones velados por las sombras en los que puso Corot la nota inmortal de su inspiración.

Un rótulo de una marca de pinturas, una tabla con una con una inscripción anunciadora de galletas, de jabón, de cerveza; allá va Rosado a vaciar sobre la grosera materia del reclamo, su paleta policroma, en un alarde de colorido y de "expresionismo" de atrayente elegancia, que obliga a la pública atención. Allí está bote de pintura, la botella de cerveza, la lata de galletas, el automóvil de nueva marca que lucha en el mercado por la conquista de crédito, tan bien descrito en la obra pictórica trasunto fiel del objeto original.

Pero Rosado no abandona sus aficciones, su arte verdadero. Así en las horas de ocio, lo vemos enjérase que está recuperando para entregado al retrato, al paisaje; diera el arte la dignidad abatida bajo los pies de Calibán que no sabe de la caricia alada del ensueño, ni del rayo de luz de una alborada.