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Puerta de Tierra - San Juan

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El Mundo      sábado 6 de julio de 1957       P.13


Condominios Podrían Resolver la Escasez de Viviendas


Por JOSE M. UFRET

San Juan va a marchas forzadas hacia su conversión en una gran metrópolis. La urbe se expande cada día más. El progreso económico se manifiesta en distintas formas. Una de las más impresionantes es la de las nuevas construcciones. Por doquier se ven excavaciones para nuevos edificios y obras en pleno desarrollo. 

Hoteles, casa de apartamientos, edificios comerciales y de oficinas surgen casi de la noche a la mañana a orillas de nuestras principales avenidas. Por otro lado, casi todos los terrenos baldíos en las inmediaciones de la antigua urbe han sido ocupados por nuevas urbanizaciones para personas acomodadas y de moderados recursos, o por caseríos públicos. 

Ya la urbe no puede extenderse más sin salirse de sus límites territoriales. La solución a la escasez de solares es la de construir grandes edificios. La ciudad comienza a expandirse hacia arriba. 

Profesionales y hombres de negocios de gran visión en algunas de las grandes ciudades de la América Latina iniciaron desde hace algunos años las empresas de los condominios que han sido jalones de progreso y medio verdaderamente factible, para permitir a muchos inquilinos convertirse en propietarios de viviendas y locales comerciales o de oficina. 

Desde hace muchos años los condominios son una realidad en ciudades tales como Sao Paulo, Caracas, Bogotá, Ciudad de Méjico y La Habana.

San Juan en su carrera de progreso no podia quedarse atrás y ya el condominio es una feliz realidad en nuestro ambiente gracias a la iniciativa de hombres de negocios como don Luis J. Rodríguez, don Luis Esteban Juliá y don Jaime Ramón, y al respaldo financiero del Banco Gubernamental de Fomento y del Banco de Ponce.

En la Avenida Muñoz Rivera, frente al edificio de la Corte Suprema se levanta el Condominio San Luis, un hermoso edificio de ocho pisos. 

Fue el prominente industrial y hombre de negocios puertorriqueño don Luis J. Rodríguez, quien ha residido por muchos años en Brasil, el que trajo a Puerto Rico la idea de la propiedad en condominio, encontrando en Luis Esteban Juliá un socio consciente de los grandes beneficios que esta nueva modalidad en la creación de propiedad que podía traer a las personas de escasos recursos y al mismo Gobierno en su laudable empeño por erradicar arrabales y crear buenas viviendas para la clase trabajadora. Rodríguez y Juliá se lanzaron a vender la idea de los condominios acudiendo primero ante las autoridades estatales y municipales y luego ante nuestros dirigentes legislativos. 

Luis E. Juliá 

Luis J. Rodríguez

ENMIENDAN LEY

Consciente de la importancia de esta nueva empresa, la Asamblea Legislativa enmendó la Ley Hipotecaria e hizo los ajustes necesarios para que pudiera desarrollarse aquí esta nueva clase de propiedad, desconocida hasta entonces en nuestro ambiente legal y económico. 

El primer proyecto que los señores Rodríguez y Juliá se propusieron realizar era uno de $15.000.000 y consistía de ocho edificios. Se trajeron arquitectos e ingenieros de Brasil, se hicieron planos, se hizo una maqueta; se logró la aprobación de la Junta de Planificación y se le dio gran publicidad al proyecto, pero todo se estancó cuando no se logró conseguir el financiamiento necesario para este sistema de propiedad. Se necesitaba financiamiento a largo plazo pero los inversionistas no estaban familiarizados con este sistema y no se interesaron en el negocio. 

DEFINEN TERMINO

La propiedad en condominio, la define así una de las empresas que la está desarrollando en la América del Sur. “De la misma manera en que personas naturales o jurídicas se asocian para construir sociedades, cuyo objeto es el desarrollo de una industria o de una actividad comercial, la Propiedad en Condominio es una asociación de capitales y personas que busca la racionalización técnica y económica de una de las mayores necesidades sociales como lo es la propiedad inmueble, tanto para fines de vivienda como para el establecimiento de negocios o las facilidades de oficina. Mediante este sistema se permite al actual inquilino, convertirse en propietario de los locales, oficinas o vivienda por los cuales ha venido pagando hasta ahora repetidos arriendos mensuales sin tener nunca la posibilidad de llegar a poseerlos definitivamente.” 

Ante las dificultades de conseguir financiamiento para la construcción de condominios se trató de interesar a inversionistas locales y norteamericanos en el establecimiento de un Banco Hipotecario. 

Sin embargo, el Banco Gubernamental de Fomento y el Banco de Ponce decidieron dar el respaldo necesario para que se iniciará en Puerto Rico la construcción de edificios en condominio. Fue así que la corporación integrada por don Luis J. Rodríguez, don Luis Esteban Juliá y la esposa de éste último, señora Gilda Juliá lograron el financiamiento para la construcción del Condominio San Luis, el primero de su clase que comenzó a construirse en Puerto Rico.

El Condominio San Luis está enclavado en un solar cuyo costo era prohibitivo para cualquier persona acomodada que quisiera construir una vivienda cómoda y lujosa. Mediante este nuevo sistema de propiedad 22 familias poseen ese solar en común en unión a un hombre de negocios que adquirió el local comercial. Los pisos son de terrazo, los zócalos de mármol y las puertas de caoba. Tiene enchufes para antenas comunes de radio y televisión, incineradores y vestíbulos comunes y amplio espacio para estacionamiento de automóviles. Sus apartamientos de lujo han sido vendidos a precios que fluctúan de $27,000 a $36,000, dependiendo del número de habitaciones. El edificio fue construido a un costo de más de un millón de dólares.


OTROS CONDOMINIOS

Ya están en proyecto otros condominios: San Martín, en la parada 23 y San Ildefonso en la terraza del Parque. El San Martín será de ocho pisos para tiendas y oficinas. 

Don Jaime Ramón es el presidente de la corporación que construirá el Condominio San Martín. 

El deseo de estos hombres de negocios que han iniciado este nuevo sistema de propiedad en Puerto Rico es poder desarrollar proyectos de viviendas en condominio para sustituir o suplantar el sistema de viviendas públicas. 

En San Juan y sus alrededores ya no quedan solares que estén al alcance de las familias de pequeños recursos. Los únicos solares de bajo costo, son propiedad del gobierno. Se ha tratado de interesar al Gobierno en el financiamientos de caseríos en condominio. Estos caseríos que ahora no pagan contribuciones al Estado y que representan una carga para el fisco, se convertirían, según dicen los propulsores de esta idea, en fuentes de ingreso para el Gobierno toda vez que serían administrados por la empresa privada.

En Venezuela, según explicó el señor Juliá, el Gobierno construye grandes edificios para viviendas de familias de pocos ingresos y luego los vende a sindicatos o a empresas privadas que los administran. 

El señor Juliá cree que los condominios pueden ser la solución del problema de escasez de viviendas y de locales comerciales para personas de escasos recursos. 

Ellos están llevando a cabo una labor educativa para vender la idea del condominio aquí y en los Estados Unidos. Con tal propósito se han entrevistado con banqueros, líderes de sindicatos obreros, inversionistas, legisladores y congresistas.

Como resultado de esta campaña ya en Florida se va á radicar legislación para facilitar la construcción de condominios en dicho estado. 

Don Luis J. Rodríguez, el prominente hombre de negocios puertorriqueño que se ha labrado una fortuna en Brasil, posee uno de estos edificios, en condominio en la famosa playa de Copacabana y es uno de los directores de la Promotora de Construcciones S. A., de Bogotá, Colombia, que ya ha construido allí los Condominios Jiménez de Quezada, El Globo y Balboa, el primero de oficinas y locales comerciales; el segundo de oficinas y el tercero de apartamientos con cómodos garajes elevados. 

Con la inauguración del Condominio San Luis, San Juan da un paso de avance que la coloca entre el consorcio de las ciudades más progresistas de la América Latina.