El domingo pasado se registró el evento más reciente de desprendimiento del mármol y terracota del histórico edificio que cayó en una ventana de la oficina de un senador.
EL VOCERO/Willín Rodríguez

En pedazos el Capitolio



Por Carmen Arroyo Colón
EL VOCERO 
16 de diciembre de 2009



Mientras se construyen proyectos millonarios a su alrededor, el deterioro del Capitolio ha llegado al punto de que representa una amenaza a la vida y a la propiedad de las miles de personas que trabajan y visitan a diario esa histórica edificación. Ante ese escenario el superintendente de la Casa de la Leyes, Eliezer Velázquez pedirá a los presidentes legislativos una asignación de emergencia para atender la situación.

Velázquez no precisó el monto total de la asignación de emergencia que pedirá, pero adelantó que se trata de millones. "En este momento la vida y propiedad están en peligro", enfatizó.

El domingo pasado se registró el evento más reciente de desprendimiento del mármol y terracota del histórico edificio que cayó en una ventana de la oficina de un senador.

Recientemente también ocurrió un desprendimientos en el estacionamiento de la presidenta de la Cámara Jenniffer González y el vicepresidente cameral Gabriel Rodríguez Aguiló. "Cayeron pedazos de terracota que si los vehículos hubiesen estado allí o ellos mismos hubiesen sufrido lesiones", sostuvo Velázquez. El año pasado también se desprendieron pedazos del Capitolio, entre estos un fragmento de 60 libras de peso.

Los estimados para la remodelación del mármol y las terracotas están hechos, pero en los últimos años no se han asignado los fondos para hacer el trabajo de restauración completo y se han puesto parchos a la estructura.

El arquitecto Pablo Quiñones que trabaja con la Superintendencia del Capitolio explicó a este rotativo que el costo total de los trabajos de restauración rondan los $25 millones con un estimado de dos años de trabajo. Esta cifra se divide en $12 millones para la restauración de las fachadas de mármol; $10 millones para la reconstrucción de las terracotas, incluyendo el techo principal y la cúpula y $2.9 millones para la restauración de los mármoles y terracotas en las entradas Norte y Sur.

La situación es tan crítica que si no se otorgan los fondos necesarios habrá que tomar medidas cautelares y colocar una malla protectora alrededor del Capitolio para proteger la vida de los empleados y de los visitantes. Las entradas son las más propensas a los desprendimientos. Esta malla costaría un millón de dólares.

Por si fuera poco, el Capitolio y los anexos de la Cámara y el Senado parecen una coladera cuando llueve. Este es otro de los problemas críticos y para el que tampoco hay fondos asignados.

Mientras, todo esto ocurre en los terrenos circundantes a la Casa de las Leyes se levantan proyectos para colocar estatuas y hacer plazas de recordación. Los $4 millones que ha asignado el Senado este año bajo la incumbencia de Thomas Rivera Schatz, están destinados a estos proyectos que componen el Distrito Capitolino y no a restauraciones.

Velázquez justificó el uso de fondos para estos proyectos y no para el Capitolio al destacar que algunos tienen más de diez años de atraso y no se habían construido.

Los proyectos en los que trabaja la Superintendencia del Capitolio son: La Plaza San Juan Bautista a un costo de $2.4 millones; el Paseo de los Presidentes a un costo de $287 mil y una plaza de recordación a policías caídos en el cumplimiento del deber que está presupuestada en $500 mil. La Junta de Subastas canceló este proyecto porque sobrepasó el presupuesto.