Ambicioso “Walkable City” amenaza
comunidades

En el caso de La Perla, los dibujos que se proyectan del área no ubican a la legendaria comunidad por ningún lado. Sólo muestran playa, sombrillas y un amplio corredor peatonal.


WALKABLE CITY O LA ELITIZACIÓN DE LA URBE PUERTORRIQUEÑA


Por Carmen Enid Acevedo/pesquisaboricua.com

3 de julio de 2011



La firma de arquitectos que ejecuta los planes de desarrollo de Río Piedras 2012 y que ha tenido a su haber el desarrollo de los cascos urbanos de Caguas y Bayamón, ha cobrado ya $6.7 millones del municipio de San Juan y ambiciona el desarrollo de la Ciudad Capital con el “Walkable City” que amenaza la permanencia de comunidades del Viejo San Juan a un costo de $1,500 millones.

La Oficina de la Contralora tiene en su registro de contratos, unas 19 transacciones contractuales entre la firma Antonio DiMambro y Asociados y el municipio capitolino, entre las cuales figuran nueve como enmiendas a contratos entre el 2007 y septiembre de este año.

El contrato más reciente, de febrero de este año, coincide con la fecha en que el alcalde de San Juan, Jorge Santini, comenzó la instalación de rótulos y dio inicio a las actividades contenidas en su proyecto “Walkable City” que propone un redesarrollo de la Isleta de San Juan de cara al 2030 y que impactaría los barrios de La Perla y San Agustín, entre el Viejo San Juan y la costa de Puerta de Tierra.

El arquitecto DiMambro estuvo la semana pasada en San Juan, en una abortada reunión con miembros de la comunidad del caso en la que tuvo que aceptar que la administración municipal no tiene financiamiento para ejecutar el ambicioso proyecto que conllevaría el desarrollo de nuevas viviendas y centros comerciales.



DiMambro viene de desarrollar los cascos urbanos de Caguas y Bayamón. En el caso de Caguas, el redesarrollo procuró la desaparición de la barriada Morales, como La Perla, un escenario urbano que las autoridades gubernamentales mantuvieron en el abandono en términos de seguridad y salud pública por décadas. Luego, justificaron la “reubicación” de la comunidad que quedó en pie al momento del redesarrollo.

En 2001, la empresa recibió el Willo von Moltke, un Premio de Honor a la Excelencia de Diseño Urbano por el proyecto de Caguas 2020.

El arquitecto italiano y radicado en Boston, Massachusets desde la década del 80, también ha tenido contratos con el municipio de Cidra por $1.2 millones entre el 2007 y el 2008.

En la actualidad desarrolla la reorganización de la Plaza de Convalecencia en Rio Piedras y un centro náutico en Venezia, Italia. En su página web establece que ha provisto “servicios de planificación y arquitectura para el diseño del Instituto de Cáncer de Mama del Caribe”, proyectado para ubicarse en el Barrio Cedro del municipio de Cayey.

LA PROMESA DE NO DESPOBLAR

En cuanto al megaproyecto de San Juan, en el momento en que fue presentado por Santini en verano del 2010, el alcalde alegó que los residentes de San Juan, en específico los de La Perla, no serían desplazados.

Pero, el desplazamiento de facto de los residentes de La Perla para dar paso a la primera fase de desarrollo de infrestructura y búsqueda de financiamiento para el ambicioso Walkable City, contrasta con los discursos visuales y escritos, que conforman los documentos que produjo la firma y que fueron colocados por la administración municipal en el portal www.issu.com

A la variedad de discursos contradictorios, se añade que el movimiento de la semana pasada confirma una sección del plan – página 38 – que establece que en los próximos cuatro a cinco años, se harán “ intervenciones estratégicas en áreas específicas a lo largo de la Isleta, que, con la aplicación de la infraestructura de la primera fase, estará maduro para reurbanización. Esta fase incluye: el inicio del proceso de planificación para La Perla” y la implementación del tren liviano SATOUR.

Las intervenciones federales del pasado jueves en La Perla, seguidas por un operativo de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) en la que se alegó la interrupción del servicio eléctrico por “robo de luz”, parecen confirmar un proceso organizado para ir despoblando la barriada luego de que se emitieran acusaciones que suponen la confiscación de unas 56 residencias.

Esto se dio luego de que, según las autoridades policiacas, estuvieran por un año y medio investigando los puntos de droga de heroína, cocaína y crack que se asentaron en el sector en los últimos 30 años.
 

Arquitecto Antonio DiMambro se dirige a la comunidad de comerciantes y residentes del Viejo San Juan. Foto: Noticel


LA CALLE Y LA REALIDAD VIRTUAL

En la página 25 de la presentación documento del proyecto Walkable City, se habla de la revitalización de los barrios que circundan la Isleta, entre ellos La Perla y San Agustin. Se hace hincapié en “revitalizar La Perla; integración de La Perla en el centro histórico por, modernización de sus edificios, mejorar su infraestructura y embellecer el paisaje”.

“La revitalización de estos barrios es tan importante para la reconstrucción como la protección de la costa o el peatonalización del Viejo San Juan”, se apunta en el documento en inglés. Pero, la realidad de imágenes que proponen el desarrollo las borra del mapa.

En el caso de La Perla, los dibujos que se proyectan del área no ubican a la legendaria comunidad por ningún lado. Sólo muestran playa, sombrillas y un amplio corredor peatonal.



De hecho, cuando en verano del 2010, Santini promovió su proyecto, el Instituto de Industria, Turismo y Comerio (ICEX) del gobierno de España, publicó en su página la noticia con un amplio titular que leía: San Juan de Puerto Rico tendrá una nueva playa que ofrece oportunidades a las empresas hoteleras.

“Las autoridades municipales han propuesto la construcción de una playa artificial y arrecifes de 1,77 kilómetros en la costa norte de la Isleta de San Juan, iniciativa enmarcada en el plan de desarrollo urbano ‘San Juan Walkable City’’, destacó la publicación.

“Este plan constituye una estrategia para revitalizar el turismo en San Juan durante los próximos 20 años. La iniciativa propone, entre otras acciones, convertir al Viejo San Juan en una ciudad peatonal que cuente con un tren liviano que discurriría desde el frente portuario hasta la parada 26 en Santurce, donde conectaría con el Tren Urbano. Incluye taxis marítimos, estacionamientos, un paseo marítimo peatonal alrededor de toda la Isleta de San Juan y proyectos privados y públicos de vivienda y hoteles”, sentenció la publicación.

De los proyectos de vivienda sólo se habla en números. Unas 24,263 al 2030, sin especificar si son de interés social o cuál será su alcance adquisitivo.

Mañana, en la segunda parte de Walkable city y la elitización de la urbe puertorriqueña, traemos información sobre la historia, teorías y prácticas de la “gentrificación” (término sacado del inglés), en español, elitización, de los cascos urbanos en Puerto Rico y en el mundo.