“Están a punto de deslizarse”: inacción en el Paseo de Puerta de Tierra coloca en riesgo acera y avenida Luis Muñoz Rivera

La erosión del talud costero se ha acercado peligrosamente a la vía por la que transitan diariamente miles de vehículos y peatones

El Nuevo Día
2 de abril de 2026

Por Manuel Guillama Capella

El impacto cada vez más prolongado de las llamadas marejadas de invierno, las escorrentías pluviales y hasta el estado de las tuberías y otra infraestructura bajo la vía pública son algunos de los factores con capacidad de amenazar la integridad del Paseo de Puerta de Tierra, en Viejo San Juan, que se ha deteriorado al punto de colocar en riesgo la acera y la avenida Luis Muñoz Rivera, sin que se conozcan avances en los esfuerzos para ejecutar algún proyecto de reparación permanente.

Este diario pudo constatar que el nivel de erosión del terreno colindante a la avenida, a la altura del edificio de Medicina Tropical, aledaño al Capitolio, se ha acercado peligrosamente a la acera por la que diariamente caminan o trotan miles de personas.

“La carretera y acera están a punto de deslizarse”, dijo una fuente de este diario que solicitó permanecer bajo anonimato.

El Nuevo Día solicitó entrevista con el secretario del Departamento de Transportación y Obras Públicas (DTOP), Edwin González Montalvo, pero, al cierre de esta edición, no había sido concedida.

“En los segmentos bajo nuestra injerencia, sí se han venido realizando trabajos de mantenimiento y mitigación para atender condiciones de seguridad. Como parte de esas acciones, el municipio ya atendió verjas que representaban riesgo en distintos tramos. También se han realizado trabajos de limpieza, remoción de grafiti y mantenimiento de áreas verdes. En cuanto a la sección que permanece colapsada y cerrada, esa parte corresponde a un proyecto que atiende el DTOP, como parte de una intervención relacionada con el deslizamiento provocado por la erosión en la zona”, expresó, por escrito, Alberto Vázquez, subadministrador de Operaciones e Ingeniería del Municipio de San Juan.

“Estos eventos de marejadas que vienen del Atlántico norte, de periodos de 11, 12 y 14 segundos, han estado causando mucha erosión en todas estas costas y, especialmente en esta zona de Puerta de Tierra, ha sido de los eventos que ha causado mucha erosión. No sé los detalles de si esa construcción no se terminó o no se concluyó como se había diseñado, pero sí sé que los eventos de marejadas han causado que se fuera desmoronando la parte de la costa elevada”, comentó, por su parte, la oceanógrafa Maritza Barreto Orta, directora del Instituto de Investigación y Planificación Costera de Puerto Rico, adscrito al recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico.

Tras sobrevivir retos judiciales, el Paseo de Puerta de Tierra fue inaugurado, en octubre de 2016, por la administración de Alejandro García Padilla, pero el huracán María, en septiembre del año siguiente, y posteriores eventos de marejadas aceleraron el deterioro de la estructura, que entre 2020 y 2021, comenzó a colapsar parcialmente.

Según reportajes previos de este rotativo, durante el desarrollo del proyecto de $32 millones –que contó con el aval de la administración municipal que entonces regentaba Carmen Yulín Cruz– se identificaron 10 zonas que exhibían erosión causada por las escorrentías pluviales, descargas de aguas en el talud y tuberías colapsadas, además de la erosión costera. Una de las áreas no reforzada durante la construcción estuvo entre las que se derrumbó en 2021.

En noviembre de 2024, a finales del gobierno de Pedro Pierluisi, la entonces secretaria del DTOP, Eileen Vélez Vega, aseguró a El Nuevo Día que el diseño del proyecto de rehabilitación se encontraba bajo evaluación de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA), en una entrevista en la que afirmó que los requisitos ambientales habían “causado ese atraso” en la formulación de la obra.

Barreto Orta subrayó que, aunque no ha tenido acceso a evidencia que lo corrobore, el flujo continuo de escorrentías de lluvia puede abonar a la erosión del talud costero, así como a socavar los cimientos de la avenida.

“Tenemos fotografías aéreas de después del huracán María (que muestran que) la playa, en vez de erosionarse, acumuló arena. Sin embargo, tenemos evidencia de que esa zona (posteriormente) comenzó a afectarse con erosión y, hay evidencia de que, además de la pared, donde se construyó el paseo, hay otras estructuras, que no tuvieron que ver con el paseo, que sufrieron erosión”, planteó la oceanógrafa geológica, al recordar que, en pasados años, como una de las consecuencias del cambio climático, los periodos de marejadas invernales han comenzado a extenderse hasta abril, en lugar de marzo.

¿Solución a corto plazo?
El secretario del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), Waldemar Quiles Pérez, enfatizó que, de haber mediado una concesión al DTOP o al municipio para la construcción del paseo en zona marítimo terrestre, correspondería a esas entidades tomar las medidas de mitigación y reparación. De inmediato, no pudo precisar si, en efecto, consta en los registros ese tipo de trámite, al señalar que buena parte del personal del DRNA se encuentra de vacaciones hasta el lunes.

No obstante, Quiles Pérez sostuvo que diseñar y construir una solución tomaría, como poco, cerca de un año.

“Habría una combinación de esfuerzos. Primero, habría que conseguir un ingeniero geotécnico que hiciera una evaluación de las capacidades que tiene el suelo allí para apoyar la estructura que esté allá arriba. Posteriormente, dependiendo de las recomendaciones, tendría que entrar un ingeniero estructural a diseñar la solución recomendada y, entonces, envolver personal con conocimiento de erosión costera a ver si la erosión costera es un factor incidente en que haya debilitamiento de la estructura arriba”, señaló Quiles Pérez, al indicar que el análisis permitiría concluir si los colapsos están asociados principalmente a la erosión, las lluvias o la infraestructura vial.

“Como rápido, sería un año, de nueve a 12 meses”, agregó.

Barreto Orta, también exintegrante del Comité de Expertos y Asesores en Cambio Climático, precisó que, en 2024, recomendó a la exsecretaria del DRNA Anaís Rodríguez Vega utilizar un “ground penetrating radar” (radar de penetración terrestre) para estudiar las condiciones de los cimientos de la carretera.

“Eso pudiera ser que la Autoridad de Carreteras (y Transportación), el DTOP o algún consultor tuviera este tipo de equipo. Nosotros no lo tenemos porque no es algo que hagamos todos los días, pero es algo que se usa mucho en el asunto de la transportación y la arqueología, que encuentra las anomalías o cambios de respuesta de la señal que se emite en el suelo”, dijo, en tanto, Quiles Pérez.