Hoy va a subasta  EL VOCERO
22 de noviembre de 2013

Tras vista urgente la jueza ratificó la fecha convenida

POR MIGUEL DÍAZ ROMÁN

EL PERIÓDICO El Vocero será subastado hoy en un proceso en el cual, de no haber nuevos postores, será adquirido por la empresa de capital local Publi Inversiones por un monto de $1.9 millones, lo que dejaría en el aire el cobro de millones de dólares adeudados por el diario al erario por concepto de contribuciones de ingresos retenidas a sus empleados que no fueron pagadas, deudas en impuestos municipales y otras violaciones de ¡ey.
De completarse el proceso de hoy, ordenado por el Tribunal Federal de Quiebras, el diario entraria.en una nueva etapa, Ubre de gravámenes. Los 947 acreedores serán resarcidos con el caudal que se logre recuperar y que solo alcanzará una ínfima parte de los $90 millones en deudas que dejan sus antiguos dueños.

La puja iniciará a las 2:00 p.m., en el primer piso del edificio Ochoa, del Viejo San Juan. Entre los bienes a ser subastados por la síndico Noemí Landrau Rivera como una sola unidad figura todo el equipo de oficina, la imprenta, el nombre comercial "El Vocero" y el sitio en internet vocero.com. El rotativo no posee propiedades inmuebles y las estructuras que ocupa son alquiladas. Estos contratos también serán asumidos por el nuevo dueño.
Hasta ayer no se conocía de empresas específicas interesadas en participar eri la subasta, pues aunque la síndico había mencionado en una moción que había recibido llamadas de empresarios interesados, esta nunca los identificó.
Ayer en la tarde, la jueza Mildred Gabán Flores celebró una vista en el Tribunal Federal de Quiebras para atender una solicitud para suspender la subasta por 15 días que había radicado la Unión de Periodistas, Artes Gráficas y Ramas Anexas (Upagra). La vista generó gran expectativa porque representaba la primera impugnación en contra del acelerado proceso que ha dirigido Landrau para liquidar los bienes del periódico.
Antes del inicio de la vista, algunos abogados de los acreedores sostuvieron que era posible la suspensión de la subasta, lo que estaría en contra del calendario establecido por la sindico, quien aseguró tenía fondos para mantener en operación el diario hasta el 30 de noviembre.

El miércoles en la tarde la Upagra, que es un acreedor no garantizado y que también representa a parte de los empleados que aún trabajan en el diario y a cientos de exempleados que fueron despedidos anteriormente, radicó una extensa moción en la que señalaba que el proceso de subasta no cumplió con ciertos requisitos de Código de Quiebras y que el anuncio, publicado únicamente en El Vocero, no recibió suficiente publicidad.
En la moción, la Upagra sostenía, además, que el aviso de subasta se basaba en una estipulación que hasta ahora no ha sido aprobada y que del expediente del caso no se desprende que haya un acuerdo con el Servicio Federal de Rentas Internas, que es un acreedor garantizado. También planteaba que no quedaba claro si los activos de las empresas afiliadas del diario son parte de los bienes a subastar. La Upagra argumentó también que el valor real del crédito de $1.5 millones que la síndico le reconoció a la empresa Publi Inversiones es mucho menor.
Publi Inversiones hizo una oferta por el diario de $1.9 millones, Se trata de un crédito de $1.5 millones y $400,000 que se comprometió a aportar en efectivo. El crédito de $1.5 millones surge de un ajuste que la síndico le hizo a dos deudas garantizadas que Publi Inversiones adquirió. Una de ellas fue producto de una compraventa y la otra le fue cedida.

"LENGUAJE INCONSECUENTE"
La Upagra planteó que no se puede subastar el periódico alegando que el licitador agraciado quedará libre de toda responsabilidad porque, presuntamente, existe la llamada responsabilidad del patrono sucesor. Además, alegó que existe un contrato en el que El Vocero se comprometió, en caso de venta del periódico, a entregarle a los empleados el 15% de beneficio de la venta.
Antes de la vista se vio a la síndico sosteniendo intensas negociaciones con los abogados de la Upagra, Rafael González Valiente y David Godreau Zayas, en los pasillos del Tribunal. Algunos abogados de los acreedores creían que la poca difusión del anuncio podría tener éxito y que la jueza suspendería la subasta para dar oportunidad a una mayor publicidad al anuncio.

Casi a las 4:00 p.m. se supo que las partes habían llegado a un acuerdo, que básicamente consta de dos elementos. El primero, incluir en la orden de venta la siguiente frase: "nada en esta Orden de Acuerdo de Compra Venta de Activos se llevará a cabo para limitar cualquier obligación, independiente del
comprador, que pudiera surgir después de la clausura, de conformidad con la Ley Nacional de Relaciones del Trabajo, Act .29 USC § 145 et seq"! Esto con el fin de proteger acuerdos previos.

El segundo elemento fue que si El Vocero tiene alguna reclamación laboral, relacionada con el periodo de 45 días en que el diario operó bajo el mandato de la síndico, será atendido por Landrau Rivera después de consumada la compraventa al nuevo dueño. Como parte de los acuerdos, la Upagra acordó retirar sus objeciones, lo que dejó el camino libre para la celebración de la subasta durante el día de hoy.

Tras avalar los acuerdos, se indicó que el proceso de subasta estaría abierto a la prensa, a pesar de que el salón donde se dará es pequeño. Tras la vista, El Nuevo Día le preguntó al licenciado Charles Cuprill, representante legal de Publi Inversiones, si no le preocupaba el lenguaje insertado en la orden de venta de El Vocero, que sugiere que los antiguos trabajadores del diario podrían hacer reclamos al nuevo dueño. "Para nosotros es inconsecuente ese lenguaje. Por eso no me opuse a él en la vista. Ellos (la Upagra) pueden pensar que con ese lenguaje pueden conseguir algo, nosotros tenemos otra opinión", dijo Cuprill.