Escuela Dr. José Celso Barbosa San Juan

 Época de Oro
de la Esc. José Celso Barbosa


Grupos cívicos


Muchos, muchos


Artistas


Bellezas


Intelectuales


Romances

Opríme en las figuras para aumentar


Dirigentes


Científicos


Cohetes en Baja Mar


Comediantes


Atletas


Juventud llena de orgullo

 
Rock Around the Clock

 Entre los años del 1955 al 60 ocurrió un fenómeno social nunca visto antes en el barrio. La juventud, que hasta entonces era sumisa y solo se dedicaba a inocentes travesuras se sublevó. En mi opinión mucho tuvo que ver las películas que se presentaban en los teatros. Llegaron filmes de Rock'n Roll con escenas poco edificantes, como  "Rebelde Sin Causa", con James Dean representando el papel de un delincuente juvenil. En las pantallas de aquellos dos cines del barrio, El Eureka y el Lara, se proyectaban las violentas escenas de la cinta  más taquillera y controversial de todas,"Semilla de maldad" (en inglés Blackboard Jungle) protagonizada por Glenn Ford. Fue estrenada el 25 de marzo de 1955. La película es histórica por el efecto desencadenante que tuvo sobre la juventud. Los jóvenes comenzaron a copiar toda la violencia y falta de respeto hacia sus maestros que veían en pantalla. El comportamiento juvenil comenzó a deteriorarse. Se formaron gangas rivales enfrascadas en continuas peleas callejeras. Entraban en las escuelas provocando desorden y caos. Ver "cortos"

En las ondas radiales, en la televisión, el género musical Rock and Roll competía con el Mambo y las Plenas; el Slow Rock con el Vals y los Boleros. Pocos entendían la letra de las canciones en inglés y aún así se convertían en éxitos del momento.

 Ante esta situación tres maestras y un maestro se dieron a la tarea de intentar salvar de lo que ya se perfilaba como un desastre a cuantos alumnos de la escuela fuese posible; Srta. Manuela Orta (matemáticas), Sra. López (ciencia), Sra. Rosa González Coll Vidal (español) y el Sr. Francisco Santana (educación física).

 La Srta. Orta era la única maestra a quien todos respetaban y temblaban ante su sola mirada. Solía decir - "El que quiera retar mi autoridad... que se ponga los guantes conmigo". Estos maestros eran tildados de "extravagantes" por los otros miembros de la facultad.    Notaron que a pesar de las mofas, a un grupo de estudiantes los demás los admiraban y sentían, a su manera, cierto grado de respeto. Fueron reclutados sin ellos saberlo para convertirlos en modelos de la escuela dignos de ser un ejemplo para los demás. Era necesario descubrir o promover ídolos locales y comenzar una serie de actividades fuera del "currículo oficial".

 Al final de cada mes se hacían presentaciones en el "salón de actos". Todos disfrutábamos de las interpretaciones de José Luis García y Fernando Acosta tocando guitarras. Llegaron a grabar un disco de boleros en la Caribe Recording, que quedaba al lado de la Esc. Brumbaugh. A Pedro (Chiqui) Bermúdez le encantaba cantar tangos. De vez en cuando Chiqui asistía a un programa radial llamado "Tribuna del Arte". Entre los virtuosos estaban Franklin del Toro y su acordeón de oro, María Isabel Arrufat y Lilliam Olivo con sus bailes españoles. Era para desternillarse de risa viendo a Wilfredo García, Luis Padilla, Pedro (Peyo) Cruz y Félix Miró imitando a Los Rufinos, un cuarteto español que andaba de gira en la TV puertorriqueña. Dos de ellos se vestían y maquillaban de mujeres, puesto que dos de los componentes de esta agrupación eran féminas. Salieron hasta en televisión en un programa de noticias.

 Las cualidades de liderato incipiente y habilidades naturales de estudiantes que pertenecían a agrupaciones estudiantiles como La Cruz Roja, Futuras Amas de Casa y Liga Atlética Policíaca fueron fomentadas y reforzadas. La srta. Manuela Orta, fuera de su especialidad en geometría, dedicó parte de su tiempo en lograr disciplina, dedicación y compromiso entre los miembros de estas entidades.  Las actividades de estos grupos salieron de la escuela y se extendieron a labores cívicas en  la comunidad. Margarito Cruz llegó a ocupar la posición de gobernador de Puerto Rico por un día.

 Elida Colón, con su serena belleza y el porte y elegancia de María Isabel Arrufat atrajeron la atención de representantes de WAPA TV, que para entonces tenía sus estudios y transmisor en Puerta de Tierra. Interpretarían papeles juveniles en un programa del Sr. Romanacce. Lamentablemente la principal de la escuela los despachó alegando que se trataba de menores de edad. No obstante esto sirvió para convertirlas en heroínas y estrellas escolares. Fueron de las primeras en subir el ruedo de sus faldas hasta la rodilla y luego usar las "can can". Todas querían imitar su forma elegante de vestir y hasta de caminar. No obstante, la cantante Mirta Silva se las ingenió para contratar a la juvenil Sari Rubio, como modelo. Cecilia Seise escandalizó al barrio vistiendo pantalones cortos.
 


En el '55 can can, luego el tubo y la minifalda en 1960.

 La labor del Sr. Santana, maestro de educación física, rindió frutos inesperados. La conducta y actitud de algunos de los muchachos no eran de lo mejor que digamos. La deserción escolar aumentaba cada año. Santana confraternizó con sus estudiantes fuera de horas laborables. Los puntos de preferidos de reunión; "Bar Carvajal" y el "Restaurante Yapur". Logró motivarlos de tal forma que la ejecutoria de sus atletas fue mejorando  año tras año. El día de juegos del 58 coronó todos sus esfuerzos. En cada evento, uno tras otro, se establecieron nuevas marcas. Juana González, Antonia Cruz, Antonia Padilla y Julia Colón arrasaron en los eventos femeninos.

 Los "estofones" de las clases fueron escogidos para representar por primera vez a la escuela en concursos de literatura y artes a nivel nacional. Luis Roberto Ortiz, natural de Yabucoa  y Wifredo Lagares nos llenaron de orgullo al obtener los primeros premios. Éste servidor, Johnny Torres, fue seleccionado para participar en un programa de televisión de WAPA TV llamado "Yo Me Quedo Con Rovira". Consistía de un panel de estudiantes de escuelas públicas y privadas. Los televidentes enviaban preguntas sobre historia, ciencias, matemáticas, religión, etc., que debíamos contestar. Se le enviaba un premio en metálico a quienes nos hicieran fallar. Todo esto fue posible gracias a iniciativas de la Sra. Rosa Coll Vidal, fundadora del Museo de Historia de la Central High, en Santurce. Al llegar por vez primera a la escuela fue víctima de mofas y burlas debido a su frágil apariencia, corta estatura y la peculiar inflexión de su voz. La confianza en si mísma que irradiaba frente a su clase, su gran autoestima sin llegar al egocentrismo cambiaron la percepción negativa inicial en una de profundo respeto. Utilizó por cuenta propia fundamentos del método Montessori, que lograron cambios significativos en el desempeño escolar de sus estudiantes.

 La Sra. López, la maestra de ciencias, dio  todo por el todo apoyando una idea descabellada de un alumno obsesionado con Buck Roger y los viajes espaciales. Todos consideraban a maestra y alumno como "desajustados". Desde mucho antes de que los rusos enviara el primer Sputnik al espacio ya  estaban realizando experimentos con cohetes desde la playa de Baja Mar, en Puerta de Tierra. En el 1959 estuvo listo un cohete de etapas múltiples capaz de volar por largas distancias, con una cápsula que se desprendía al final del trayecto y bajaba a tierra en un paracaídas. El proyecto fue presentado en ferias científicas escolares a nivel isla y ganó premios y fama. Lamentablemente ocurrió un accidente, una explosión en el laboratorio casero. Entonces se pusieron en vigor leyes prohibiendo la posesión, fabricación y transporte de materiales explosivos y su uso sin las licencias correspondientes. Cuando en los medios noticiosos comenzaron a salir artículos sobre vuelos al espacio, tanto estudiantes como los demás maestros dejaron de pensar que López "tenía un tornillo suelto en la cabeza". ¡Y las que más prestaban atención a sus disertaciones científicas eran las muchachas!

 No todo fue un lecho de rosas. En ocasiones tuvimos que utilizar la violencia en defensa propia. Pero de eso se encargó un policía de nombre Inocencio que se ganó la confianza y el respeto de la mayoría de los muchachos. Nos enseñó técnicas en el cuartel de la Liga Atlética Policíaca para "neutralizar" atacantes sin causar mucho daño corporal. Los deportes nos habían fortalecido de tal forma que no era inusual observar un solo muchacho peleando contra varios abusadores a la vez. Tuvimos una cosecha de campeones de boxeo, Tatito; un Mister Puerto Rico, Tony, y varios otros campeones de fisiculturismo, como Nono.

De los salones de economía doméstica y  artes industriales salieron microempresas, que al inicio comenzaron sus operaciones en negocios caseros, formando parte de la economía subterránea. Que más da, era forma honrada de ganarse el sustento sin necesidad de convertirse en un criminal. Para entonces aún no existía el programa de cupones de alimentos del gobierno. Los jóvenes trabajaban en cualquier empleo con tal de tener un ingreso. Se generalizó un estribillo un tanto vulgar que decía: En Puerta de Tierra habrá tres P: Patos, Putas y Pillos, pero  la P de  pendejos no hay. Se refería el dicho a que en una comunidad, aun sufriendo el estigma del prejuicio, muchos de sus miembros "echaban pa' lante y no se ñangotaban" ante la adversidad.

 Si, es cierto que muchos entramos a esa escuela como problemáticos e inadaptados. Sí, se nos ponía el mote de títeres callejeros y plebe de caseríos. Algunos, fumadores a escondidas de los cigarrillos "rompe pecho" Chesterfield y a veces bebedores del Ron Palo Viejo, pero ninguno de los estudiantes consumía drogas. A la larga nuestra escuela , a través de sus abnegados maestros nos transformó a todos. Comenzaron a modificar el enfoque didáctico tradicional. Mostraban expectativas positivas para con sus estudiantes. Ellos, que tuvieron que impartir clases en salones atestados con más de 40 alumnos, lograron mantener el control y el orden. Desde el séptimo grado hasta el cuarto año todos  se identificaron con esos grupos y estudiantes antes mencionados y nació un orgullo hacia ellos mismos y su escuela. El esmero en obtener reconocimiento aunque solo fuese en su salón particular era evidente. Aquel ambiente de mutuo respeto fue el comienzo de muchas carreras: abogados, Ramón Iturbe, Rubén Bermúdez; ingenieros, Luis Padilla; maestras, Carmen L. Ríos; religiosos, Víctor Laguna, Sandra Torres; militares, Margarito Cruz, Luis M. y Orlando Gallardo; artistas,  empresarios, etc..

Atrás quedó la marginación y la mala fama. El nombre de la escuela comenzó a aparecer en los titulares de la prensa, en los cortos de cine de la Viguie Films y los noticieros de la TV. Que mucho se logró...y sin los recursos ni la tecnología actual. 1955-1960, la época de oro de la escuela José Celso Barbosa.
 
Aquellos maestros se retiraron, les llegó su jubilación o el final de sus vidas, y su labor y grandeza quedó en el olvido:
Señoras Antonia Valcárcel, Manuela Orta, Marta Barros, Rosa G. Coll Vidal, Benigda García, Raquel Guilot; Sra. López, Sra. Alcaráz; Sra. Cámara, Sra. Mora, Sra. Mújica, Sra. Catarineau, Sra. Barreto, Srta. Álida Calderón, Srta. María M. Rosario; Sr. Francisco Santana, Sr. Miguel A. Suárez, Sr. Rufus Prince...Ahora son otros tiempos...

Colaboraciones: Anuario 1957, Aurora Rodríguez; Anuario 1958, Luis M. Gallardo, álbum personal de J. Torres

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